
Los Yankees lograron empatar las serie Mundial en su casa para poder salir de visita a Philadelphia en igualdad de condiciones, lo que sin duda alguna era vital para la tropa dirigida por Joe Girardi. A.J. Burnett y Mariano Rivera se encargaron de ser el cerrojo que no permitió ninguna libertad a los poderosos bates Phillies y fueron la base fundamental de la victoria.
Otro gran trabajo de los dos abridores en este segundo partido de la Serie Mundial, en el duelo personal entre A. J. Burnett y Pedro Martínez, dejando de nueva cuenta de lado las proyecciones de los expertos que avizoraban una Serie Mundial dominada por los bateadores.
En la apertura del segundo inning los Phillies abrieron el marcador, tal como lo hicieran ayer, cuando Raúl Ibañez anotó remolcado por el bate oportuno de Matt Stairs que conectó potente línea al jardín izquierdo.
Los Yankees empataron el partido en el cuarto con un jonrón del candidato al MVP, Mark Teixeira, aprovechando un lanzamiento en cambio que haló hacia el jardín derecho y apenas sobrepasó la barda para poner el partido 1-1.
En la parte baja del sexto una curva, que entro demasiado, fue despachada por Hideki Matsui sobre la barda del jardín derecho, dos equivocaciones de Pedro Martínez en su excelente labor, que hasta este instante solamente había recibido 4 hits y lanzado 100 veces al home plate.
Sorprendiendo a todos Martínez volvió a la lomita en el séptimo y fue recibido con hits corridos de Jerry Hairston y Melky Cabrera, lo que forzó la salida de Martínez y la llegada de Chan Ho Park, que recibió hit impulsor del emergente Jorge Posada que trajo a la goma al corredor emergente Brett Gardner, para poner la situación 3 carreras por una a favor de los mulos.
En la apertura del octavo, como se ha venido haciendo costumbre se presentó en la loma Mariano Rivera, que llegó a buscar seis outs para anotarse su salvado número catorce en postemporada en estas condiciones.













