Otra tormenta helada azotó ayer el noreste de Estados Unidos mientras que algunas compañías de servicios energéticos, líneas aéreas y otras se prepararon para lo que sería lo más dañino: vientos fuertes.
Incluso la costa de Nueva Inglaterra, donde llovía pero no se esperaban 18 pulgadas de nieve como algunas partes del norte de New Jersey y el estado de Nueva York, estuvo bajo observación costera de inundación debido al viento.
Las autoridades pusieron en advertencia de viento a gran parte de la costa atlántica hasta las 7 de hoy. La agencia advirtió que los vientos pudieran soplar sin parar entre 20 y 30 millas por hora en algunas áreas, con ráfagas de 55 millas por hora o más fuertes en las áreas costeras y montañosas.
Para las últimas horas de la mañana, el Servicio Meteorológico en Mount Holly, New Jersey, informó que las ráfagas más fuertes hasta el momento eran de 40 25 millas por hora, con acumulaciones de nieve en el rango de las dos pulgadas.
Una parte de la tormenta en el área registró más de dos pies de nieve el miércoles, que dejó a 150,000 casas y negocios sin energía. Para cuando terminó ayer en la mañana, 60,000 clientes estaban todavía sin energía, la mayoría en el Valle del Hudson y los montes Catskills.














