Después de más de un mes después del accidente. El petróleo sigue fluyendo hacia el Golfo de México y ya esta a 19 kilómetros de los pantanos costeros de Louisiana. Según el gobernador de Luisiana Bobby Jindal, más de 104 km de costa del estado ya ha sufrido de el derrame.
La empresa BP informo que no antes del jueves se tratará una vez más eliminar las fugas, esta vez con una solución de barro y cemento. Esta maniobra se llama “muerte regresiva” y es la mejor alternativa para la empresa, que ya lleva varios intentos infructuosos de localizar el derrame de petróleo. Algunos estudios sostienen que la cantidad de petroleo derramado a superado ya el derrame de petróleo en Alaska en el 1989, cuando el agua se filtró 11 millones de galones.













